Largo rato al volante,
mire para adelante.
No sea cosa que por ociosa,
la noche sea corta.
Me lo dijo un día fulano,
con el manubrio por el ano.

Foto de Egor Kamelev

Qué flauta mi amigo, larga como el Nilo.
Los sones que toca, a todas provoca.
De sus sonoras ondas, no hay quien se oponga.
Su son más disfruto, detrás de un arbusto.
Mi cuerpo ahora vuela, pues su canción a todos llega.

Foto de Adedayo Olabode

Mis ojos convencidos sentenciaban Es ella.
Mis oídos concentrados decían Sólo ella y yo.
Mis manos nerviosas sugerían Despacito.
Mis pies ansiosos pedían Acercate.
Mis labios animados gritaban Juntémonos.
Y de mi boca salió un Hola ¿Cómo estás?
De la suya un Bien ¿Y vos?
Y del puño de su novio un Volá, gil.

Foto de Andrea Piacquadio

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